miércoles, 23 de diciembre de 2009

La ley, por fin

Sin entender muy bien las razones que empujan a los políticos a considerar que la sociedad a la que representan ha alcanzado el grado de madurez necesario para llevar a cabo una iniciativa administrativa, me produce una alegría enorme saber que la máxima responsable del Ministerio de Sanidad español ha anunciado que a lo largo de 2010 la Ley Antitabaco entrará completamente en vigor. Una prohibición, deduzco de sus declaraciones, que impedirá que se enciendan cigarrillos en lugares cerrados, como ocurre en países vecinos como Italia, Francia o Gran Bretaña. Una noticia que llevamos esperando años, peleándonos con fumadores desconsiderados e indignándonos con ayuntamientos, juntas y ministerios a sabiendas de que las nuestras eran proclamas en el desierto y sus promesas, palabras huecas. Una vez más, como ocurre en esta España nuestra, los cambios vienen de arriba abajo, las costumbres se adaptan a los golpes legislativos que, de cuando en cuando, arrastran soplos de aire fresco y limpio, como el que empezaremos a disfrutar en cafés, restaurantes y discotecas a partir del año próximo a comenzar. A todos aquellos que soñaron con esta Ley, enhorabuena. [Lástima que, más que probablemente, me hallaré fuera de nuestras fronteras en este inicio de aplicación de la norma y seguiré sufriendo humismos].