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martes, 1 de diciembre de 2009

Sunday Meal


The opening of Upstairs, the Irish pub of Agdal quarter in Rabat, has undoubtedly been one of the major events of the last few months in the city's life. Weekends are particularly slow and quiet in the Moroccan capital, specially as we foreigners flock to big sport events, art galleries, cinemas or simply the countryside at our home countries. Upstairs' menu plays an essential role in the next day's -after a long night partying- late mornings. If the night was not too wild and you are able to get up before midday then a full Irish Breakfast is for you. Tasting their Traditional Fish and Chips, the Chese burguer's crunchy frites or the delicious crusty Steak and Stout pie are the real alternative to the everyday Moroccan tajine I was awaiting. I feel particulary pleased enjoying one of these Sunday Meals while reading any newspaper Sunday edition while it is pouring outside.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Los medios, la democracia y el cordero



No seré sospechoso de mi admiración por la cultura y la identidad catalanas, sin duda un factor del progreso general de España durante, al menos, los dos últimos siglos. La seridad en el trabajo, la búsqueda del pacto y la negociación, el seny, constituyen parte del legado de esta región -nacionalidad según la Constitución de 1978- al conjunto de España. Pero creo que la iniciativa auspiciada por 12 periódicos con base en la comunidad de redactar un editorial conjunto pidiendo al Tribunal Constitucional que no realice modificaciones en el texto del nuevo Estatut constituye un error mayúsculo y sienta un grave precedente. Confío en que los jueces que forman el citado órgano no se dejen influir por la presión y actúen con total independencia y libertad. Si el Estatut sale absolutamente indemne, la soberanía nacional española se habrá parcelado por vez primera en más de treinta años de vigencia de la Constitución en tanto que Cataluña se constituye en "nación".
Pero volviendo al papel del papel, valga la redundancia, esta iniciativa quasi inédita no debe ser pasada por alto por los profesionales de la prensa de allí y de aquí. Los medios de comunicación, como argumenta el editorial de hoy de El País, no están para someterse al dictado de los partidos políticos, sino para ejercer la crítica y contar qué pasa. Ésa es su mayor contribución a la democracia, no secundar editoriales a la búlgara o a la soviética. Algo huele a chamusquina en el Reino de Montilla si esto es así.
Mientras en España seguimos enfrascado en la enésima batalla con la cuestión nacionalista y en la constante revisión de las esencias, aquí en Marruecos todo está preparado para la fiesta el Aid El Kebir, como lo está el portero de mi bloque, el gran Mubarak, que no ha tenido inconveniente en posar para este blog -satisfecho por el esfuerzo económico que me consta que ha hecho- junto al cordero que sacrificará mañana por la mañana, recordando al sacrificio que estuvo dispuesto hacer Abraham con su hijo por amor divino.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Ajonjolí


¿Qué vale hoy mirar a las manos arrugadas y sabias de los mayores cuando trabajan blancas de harina? ¿Qué más da de dónde vinieron y cuándo se disfrutó del primero de estos dulcísimos bocados? ¿Ocho, nueve, diez siglos? ¿Más? El mundo come -el que tiene el privilegio de cubrir holgadamente las necesidades básicas- cada vez más parecido y la globalización permite disfrutar del sabor idéntico de un Big Mac en Boston, Moscú y Casablanca. ¿Tiene alguna importancia que en una mesa marroquí de F'tor [como la magnífica con que nos obsequió Rachid en Rabat en la imagen], menú de ruptura del ayuno del Ramadán, me encontrara con un poco de sobremesa de Cuaresma? Buf, qué antiguo, se diría hoy en el Twitter y en el status del facebook. Pues claro que es lo mismo: un pestiño de mi abuela que la chebbakia de la abuela de Rachid. La chebbakia es el pestiño un poco más barroco, por lo retorcido y por el gusto marroquí por las especias. De Ramadán a Cuaresma y Semana Santa. Dos orillas y dos credos. Dulcería árabe, pero también musulmana, católica y agnóstica. Cuando he visto a la abuela de Rachid, tan sonriente y agradecida, he visto el mismo rostro de mujer sufrida y fuerte, con todas sus letras, de la chacha Pastora. De Demnate a Lora (del Guadalquivir). Come niño, que tienes que crecer y no te veo coger, nos dicen siempre, en andaluz, darija o bereber. En Rabat he visto mi casa, he visto el caféconleche y los pestiños de antes de salir a la puerta para ver la cofradía pasar en una tarde soleada de abril. ¿A estas alturas qué más da el Señor que Alá? Un pestiño, con su miel, con su huevo y con su aceite. Con su ajonjolí y su matalahúva. ¿Su qué? Las dos del árabe: de aǧǧulgulín y ḥabbat ḥulúwwa dice la Academia. Su sésamo y su anís.